Moriré en Valparaíso

Moriré en Valparaíso
Mi nuevo libro con prólogo de Roberto Ampuero

domingo, 21 de noviembre de 2010

Para ti

El lunes a las 19:20. Habíamos visto 142 de los 143 jardines participantes en el concurso “Un Jardín para Valparaíso”. Solo faltaba uno, el de don Osvaldo Abdul Nieto, población Villa Esmeralda Manzana H, cerro Mariposas.

A esta altura, habíamos calificado jardines en escaleras, pasajes, plazas, sitios eriazos, bandejones, techos, muros, y debajo ascensores. Habíamos visto jardines hechos con neumáticos, rosas vigilados por gnomos, y maceteros construidos con desechos reciclados. Habíamos visitado un verdadero parque atendido por un abuelito con muletas y un mirador transformado en paraíso por niños con Síndrome de Down y otras necesidades especiales. Habíamos descubierto dos jardines con tinas y otro donde los pájaros chapoteaban en un viejo lavamanos convertido en pileta.

Así, no les voy a mentir: el lunes más de un miembro del jurado pensaba que el 143 sería un saludo a la bandera. ¿Qué más podemos ver? ¿Qué puede haber allá, “en la punta del cerro”?

Habíamos intentado visitar el jardín de don Osvaldo en dos ocasiones. Desde Avenida Alemania tratamos de subir por Galleguillos y Pedro de Ona. Pero cada vez nos perdimos. Cuando la señorita del almacén de la calle Alberti dijo “No tengo idea”, nos rendimos.

Pero esta vez veníamos preparados. Habíamos hablado con don Osvaldo y nos dio las siguientes instrucciones: “Sube por la subestación Chilquinta hasta la punta del cerro. Cuando llega a la bifurcación toma al a izquierda. Cuando vean el pasaje El Rudo sube hasta que termine el pavimento”.

Llegamos hasta que terminara el pavimento. Habíamos arribado hasta la última casa del cerro Mariposas. “¿Dónde está el jardín?”

“Pasado la última casa a la derecha” nos contaron unos niños. Allí descubrimos una reja, de gran extensión, construido con tablas sobre la quebrada. Había una puerta de entrada rústica, con un letrero escrito a mano, “Santuario El Encanto, Un Jardín para Valparaíso”. Pasamos. Dos miembros del jurado, Héctor Correa y Juan Pablo Álvarez, dijeron: “No lo puedo creer”. Empezamos a descender un sendero, hecho a mano por don Osvaldo, que zigzagueaba por los pinos y eucaliptos, hasta la profundidad de la quebrada. En el camino, había pequeños descansos, miradores, una variedad de arreglos florales, y hasta una mini cancha de futbol para los niñitos del barrio.

A continuación los datos duros: Subimos de 78 a 143 jardines. Triplicamos los jardines en espacios públicos. Quintuplicamos la participación de colegios y jardines infantiles. Logramos entregar 39 premios, incluyendo varios que tuvimos que inventar al último momento para abarcar todos los casos especiales, como el de don Osvaldo, que desbordaron los parámetros originales del concurso.

Mi hija pregunta, “¿Papá, harás otra columna sobre jardines? Hace tiempo que no escribes sobre mi”. “Es que estos jardines son para ti, mi amor. Para ti y para todos los niñitos de Valparaíso. Desde la Escalera ’El Membrillo’ hasta la punta del cerro”.

6 comentarios:

El Gringo dijo...

recibido via mercuriovalpo.cl

clolets@hotmail.com

Felicitaciones a toda esta gente que se esmera en hacer valparaiso mas hermoso,tambien felecitaciones a TODD TEMKIN por su valiosa dedicacion a nuestra ciudad.Pienso que las quebradas son algo unico en el mundo ;vale decir ninguna otra ciudad tiene quebradas en medio de ella ,son pulmones de aire para nosotros y que antano eran nuestros lugares de diversion infantil.Lamentablemente hoy muchos de ellos son basurales por irresposabilidad de vecinos y empresas.Hoy es tiempo de recuperarlas para nuestra ciudad y nuestros ninos
Firma: claudio.-

El Gringo dijo...

Recibido via facebook:

de Carolina Gálvez

Muy linda tu columna!

El Gringo dijo...

Recibido por mercuriovalpo.cl

ge060546@gmail.com

Siempre logran emocionarme sus comentarios . . . cómo quisiera volver a vivir en Valparaíso !!!
Firma: Gustavo Escalante Rojas.-

El Gringo dijo...

Gustavo,

Tu emoción es mi inspiración para seguir escribiendo. Saludos. TT

El Gringo dijo...

publicado "Cartas al director" El Mercurio de Valparaíso.

nombre = carlos heriberto
apellidos = meneses soto
email = cmeneses@vtr.net
telefono = 093339170
Comentario = THANK YOU MR. TEMKIN

Acabo de leer su libro "MORIRE EN VALPARAISO "que recopila algunas de sus columnas que ha escrito en este diario. Libro tan esperado por mi y otros porteños
que no queriamos olvidar por ejemplo la increible historia del capitan del USS Essex David Porter que pidió cambiar el nombre del pueblo en Indiana que llevaba su nombre por el de Valparaiso , o del pintor James Whistler que vino a a esta ciudad a defenderla en la guerra Chile -España (1866) dejando pinturas que una de ella adorna el TATE museum de Londres y así tantos relatos que han convertido para los que la queremos en una ciudad entrañable.

Emociona que así como otros extranjeros como es el caso del artista " Loro Coirón " que ilustra la portada del libro hayan sido capaces de ver debajo de los problemas que todos sabemos una ciudad que fascina.Describiendo su personalidad que para los que vivimos aquí no nos es tan clara después de tanto que se ha dicho y escrito de ella.
Cuando leí una crónica en que agradecía haber dado a sus hijos la posibilidad de crecer aquí reafirmé mi convicción cuando creí que crecer en la diversidad y tolerancia que te impone esta urbe era fundamental para mi familia.

Gracias Mr. Temkin por aclarar nuestros pensamientos y hacernos ver lo que para usted es evidente y que para nosotros está en el inconsciente porteño.Gracias por reafirmar nuestra autoestima.

Recibido el 23/11/2010 a las 10:58:49 desde el IP 172.31.129.19

Atentamente,
Prontus CMS

El Gringo dijo...

Don Carlos,

Nada que decir, me dejaste "plop". Algo muy dificil lograr.

Un abrazo,
Todd Temkin